Etiquetas

, , ,

El sábado me desperté un poco más tarde. A las 9:30 hs el taxi pasó a buscarnos para ir a Punta Loma con marea baja. La situación de Punta Loma es idéntica al Doradillo: no hay transporte público y sólo queda compartir un taxi o ir en excursión. Los precios también son iguales, con la excepción de que en Punta Loma cobran una entrada de $ 30. ¿Qué hay allá? Una lobería, la primera reserva de Chubut (creada en 1967). Desde arriba de un acantilado se pueden ver los lobos marinos. Es impresionante escucharlos: parecen ovejas. También vimos cormoranes roqueros y gaviotines. En Punta Loma hay, además del mirador a la lobería reproductiva, un sendero que lleva a otra visión del sitio con datos de plantas típicas de la estepa patagónica.

Más tarde embarcamos en el crucero Regina Australis que da una vuelta por el golfo nuevo. El paseo dura tres horas, aprox. y sale $ 300. Aunque no realiza avistaje de ballenas, vimos dos ballenas cerca del muelle.

La primera parte del paseo me pareció la mejor: ver desde el mar Punta Cuevas, el Ecocentro, el barco hundido Folias y Punta Loma. Cuando se aleja de la costa ya no hay tanto para ver. Trataron de animar a la gente con un sorteo (no gané nada) con los marineros disfrazados de piratas. Yo me dediqué a fotografiar a los petreles gigantes.

El domingo fue un día magnífico. Había contratado una excursión con Arrieros Patagónicos para ir a la Isla Escondida y ver de cerca a los elefantes marinos. Hay dos excursiones si a uno le interesan los elefantes marinos. Una es a Punta Ninfas donde hay que descender por un acantilado de 70 metros y la otra es a Isla Escondida, donde hay que caminar. Preferí caminar. Luis, el guía, pasó a buscarnos en una combi. Fue una excursión de casi 12 hs!

Viajamos hacia el sur, pasando Trelew y adentrándonos en el ripio. Luis nos explicó los procesos geológicos que formaron la patagonia, la cuestión del vulcanismo y los mares patagoniense y entrerriense que cubrieron el territorio argentino. Finalmente llegamos a la playa donde puede verse el islote. Nos alejamos de los pescadores y caminamos unos 2 kms mientras Luis nos mostraba fósiles marinos. Finalmente arribamos adonde dormían los elefantes marinos. Nos recibió un macho adulto que me impresionó un poco y que huyó de nuestra presencia hacia el mar. Nunca interrumpan su paso al mar si no quieren que los ataque una mole semejante.

Vimos muchos elefantes marinos aunque estaban nerviosos. Supongo que por ser feriado había más gente. Había personas que iban en cuatriciclo a la playa a molestar (tendrían que prohibir los cuatriciclos en esa zona!!!!). Si no fuera por esa gente, el lugar es paradisíaco.

La vuelta (otra vez los 2 kms) se hizo dura, pero llegamos a la combi. De ahí fuimos a Gaiman por el camino de las chacras. En el pueblo de Gaiman entramos a tomar el famoso té galés. Fuimos a la casa Ty Gwyn donde el servicio completo (con tortas, tostadas y sandwiches de queso + té con leche) sale $ 110 y te podés llevar las sobras en un paquete (cosa que hice y comí al otro día en el hostel). También tiene una hostería. Muy lindo sitio y la comida riquísima!

Mucha gente prefiere ir a la casa de té donde estuvo Lady Di. El tema es que ella no estuvo en ninguna verdadera casa de té galesa porque los galeses no quisieron recibirla (¡se habían ido de Gales escapando de las prohibiciones inglesas e iban a recibir a una princesa enemiga!). Al final estuvo en una casa de té de origen español aunque con nombre galés. El lugar se llama Ty Te Caerdydd, pero no se los recomiendo.

Una casa de té con museo que me quedó pendiente para un próximo viaje es Ty Nain, que además tiene un museo (y es más barato).

Al día siguiente decidí ir a Trelew en micro. Los buses de la empresa 28 de julio salen cada media hora de Madryn y el viaje cuesta $22,50 (ida y vuelta $ 45). El viaje hasta Trelew dura una hora y te deja en la terminal. El museo de paleontología queda casi enfrente de la terminal.

Creo que el museo es una de las mejores cosas de Trelew, aunque la entrada no resulta barata ($ 54). No es un museo muy grande, pero la disposición de los dinosaurios patagónicos resulta muy buena e interesante. ¡Toqué el femur de un dinosaurio! Cada hora hay visitas guiadas. No me arrepiento de haber ido. Me hubiera gustado, eso sí, poder visitar también el geoparque Bryn Gwyn que queda cerca de Gaiman, pero hay que ir temprano. En el geoparque se pueden ver fósiles in situ.

Recorrí el centro de Trelew. Lindas construcciones de madera, especialmente el kiosko del centenario y la oficina de información turística. Visité los museos de artes visuales y el regional “Pueblo de Luis” (Trelew significa “pueblo de Luis” en galés, Lewis Jones fue el fundador de la ciudad). Pequeños pero pintorescos. Sólo hay que pagar un bono contribución de dos pesos.

También con la empresa 28 de julio viajé a Gaiman. También tiene frecuencia cada media hora. El viaje tarda 30 minutos y cuesta $ 7,90. A mí me dieron una tarjeta magnética por lo que en un principio pagué 26 pesos (8 de cada viaje + 10 de la tarjeta) y cuando devolví la tarjeta, me devolvieron los 10 pesos. Medio complicado el asunto.

Yo quería caminar un poco por Gaiman. Y me encantó! Es para quedarse una noche y disfrutar de todas sus actividades. Hay un túnel de ferrocarril que se puede recorrer si uno lleva linterna (yo no tenía y no pude entrar), un mirador y varios museos y capillas además de casas de té. Crucé el río Chubut y fotografié la primera casa de Gaiman, hecha en piedra (auténticamente galesa). Me dicen que es muy bueno el agroturismo.

Compré artesanías en Crefft Werin (Eugenio Tello y Michael Jones) y volví a Trelew y de ahí a Madryn (no hay nada directo). En Gaiman no hay terminal, así que el micro se toma en la plaza principal.

IMG_9078
Elefante marino en Isla Escondida.

Anuncios