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Hace dos años, mientras visitaba Mérida, decidí conocer Campeche, a tres horas de allí. Campeche es una ciudad con un interesante casco histórico que fue amurallado luego de los ataques piratas de 1557. Una y otra vez la ciudad tuvo que sufrir los avances del pirata Morgan, Lorencillo, etc. Era casi una locación de Piratas del Caribe. 

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Puerta de Tierra

Desde Mérida fui a la Terminal de Primera (la ciudad tiene dos terminales) para tomar un micro de la empresa ADO. Luego, en la avenida Patricio Trueba de Regill tomé un colectivo al centro. Los colectivos no entran en la muralla, así que me bajé cerca del mercado. Caminé hasta la costa para observar el mar (no hay playa) pero se nubló y luego que un par de pelícanos pasara volando sobre mi cabeza, empezó a llover torrencialmente. Esperé que amainara un poco y caminé hasta la oficina de turismo en la plaza principal o zócalo. Almorcé pan de cazón (riquísimo) en el restaurant La Parroquia Ese día recorrí la iglesia catedral, los baluartes, etc. En la Puerta de Tierra hice el paseo de ronda: era como viajar en el tiempo. Visité el viejo cuarto de guardia, el almacén, cuartel y gola. Para bajar de la terraza y que me abrieran la puerta, tuve que tocar la campana. ¡Como si diera un aviso de la llegada de los piratas! Entré al museo de la ciudad en el baluarte de San Carlos: lo mejor era la terraza con su vista al Golfo de México. Aunque no lo vi en el esplendor de su belleza, en ese momento tormentoso reconocí el Caribe. Imaginen una terraza de piedra del siglo XVIII. Detrás se ve el faro, más allá las torres de la catedral u otra iglesia colonial. Cañones y posternas. El sonido del mar. El viento que despeinaba los cocoteros. Nubes negras. Bien podía imaginar el retorno del pirata Lorencillo.

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Retomando: Paseo de ronda de la Puerta de Tierra, Museo de la Ciudad, baluartes y finalmente entré a una antigua casa campechana (casa nº 6).

En Campeche hay varias tiendas que venden ropa baratísima. Caminé hasta Av. Circuito Baluartes para tomar el colectivo a la terminal. Cuando llegué conseguí enseguida pasaje a Mérida. Sin embargo, como me habían quedado muchas cosas por ver y Campeche me había encantado, decidí volver este año y quedarme unos días.

Salí puntual de Palenque a las 8hs. Paramos en Zapata y Escárcega. Llegamos a las 13hs y como no estaba para andar en colectivo con mi valija, tomé un taxi al Hotel María Isabel. Conseguí ese hotel a través de internet. Quería un sitio en el casco histórico y este hotel tenía una buena ubicación a la vuelta de los Portales de San Martín. Lo único que critico del alojamiento es el desayuno: pésimo (y eso que no soy exigente). El primer día, como me levanté a las 8:30 sólo quedaba fruta (papaya y piña); el segundo día, como me levanté temprano, sólo tenían preparado el té y pan tostado. Recién el tercer día pude tener un desayuno normal con fruta, pan y mermelada. En Campeche hay muchísimos hospedajes en el casco histórico y como yo hice un relevamiento mientras caminaba, pueden mirar el listado al final de la entrada.

Mi habitación olía a humedad y no tenía ninguna vista, pero me dijeron que era silenciosa. Fui a comer “ropa vieja” en La Parroquia. Para cenar compré un sandwich en OXXO. Paseé un poco e hice el recorrido en tranvía por el centro que era algo que me había quedado con ganas de hacer dos años atrás.

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Mar Caribe

Al otro día “descansé”. Fui primero a conocer el pequeño Jardín Botánico en el Baluarte de Santiago (la entrada es económica). Luego fui al malecón donde caminé bastante frente al mar Caribe, esta vez con sol. Vi gaviotas y pelícanos gigantescos. Iba a seguir caminando pero como el sol me estaba asesinando tomé un taxi que me cobró demasiado para un viaje tan corto. El taxi me dejó sobre el cerro, frente al fuerte San Miguel, ahora un museo de arqueología. No pueden dejar de visitarlo. Adentro está la tumba de uno de los gobernantes de Calakmul con su magnífica máscara de jade. Arriba hay un lindo mirador con cañones y atalayas. No volví a tomar un taxi. Bajé del cerrito y tomé un colectivo al mercado. No recuerdo el número del colectivo, pero casi todos van hacia el centro. Pueden preguntar en la oficina de turismo.

Almorcé en uno de los locales de los Portales de San Martín y volví al hotel porque el sol era terrible. Más tarde fui al museo de la catedral y al paseo de los artesanos (calle 20 y 37). Caminé por el centro y fui a tomar una deliciosa taza de chocolate con vainilla en un sitio precioso: Chocol Ha.

Esa noche compré en el mismo local de los Portales comida para llevar (rico pero grasoso) y lo comí en el hotel.

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Fuerte San Miguel

ALOJAMIENTOS

Hotel Colonial, calle 14.
Hotel Campeche, calle 57 al lado del restaurant Campeche frente a la plaza principal. En este averigüé los precios y era más barato que el mío.
Hotel La Muralla, Calle 8 Nº 231.
Hospedaje Teresita, calle 53 entre 14 y 12.
Hostal del Pirata, calle 59 (muy pintoresco).
Hostal Casa Risueño, Calle 10.
Posada del Angel, calle 10.

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