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¿Les interesa hacer un recorrido distinto por el centro de Buenos Aires? Entonces les propongo este paseo. Los sitios de San Telmo/ Monserrat pueden hacerse a pie… ¿se animan a hacerlo de noche?

Plaza Colombia (Barracas): Empezamos por uno de los fantasmas más famosos, el de la bella e infortunada  Felicitas Guerrero. Muchos conocen la historia. El 29 de enero de 1872, Enrique Ocampo irrumpe enloquecido de celos en la fiesta de compromiso de Felicitas. Ella lo lleva aparte para calmarlo. Ocampo saca un arma y le grita que si no se casa con él, no se casa con nadie. Ella trata de huir, se enreda con su vestido y Ocampo le dispara por la espalda. Su hermano y un primo que están afuera de la habitación  logran entrar, forcejean con el asesino y lo matan (luego se dijo que Ocampo se había suicidado ya que los chicos eran menores).
La plaza Colombia se encuentra actualmente donde se alzaba la casona de los Guerrero. Muchos afirman que el fantasma de Felicitas se pasea llorando cerca de la iglesia que le construyeron sus padres y que las campanas suenan solas las noches de tormenta. Un dato interesante, comentan que quien toque las rejas del templo conseguirá pareja si no la tiene.                         santafelicitas3

La Torre Fantasma (La Boca): El edificio comienza a construirse en 1910 en el estilo de un palacio catalán. La dueña, la señora María Luisa Auvert Aurnaud, era una poderosa estanciera de Rauch. Ella sólo vivió allí un año, antes de abandonarlo para siempre. El palacio se subdividió en departamentos que se alquilaron pronto. Clementina, una joven pintora, habitaba el departamento superior y tenía su atelier en la torre. Un día, inesperadamente, la artista se arrojó al vacío desde la torre. Una periodista que había estado en su casa días antes se llevó una sorpresa cuando reveló las fotos del atelier: allí aparecían tres abominables criaturas de 70 cm de altura, ¡duendes! Al día de hoy, nadie sube a la torre.

Parque Lezama (San Telmo): En enero de 1536, Pedro de Mendoza llega con 1500 hombres a Buenos Aires y levanta el primer fuerte donde algunos dicen que se encuentra el actual Parque Lezama. Antes de llegar al Río de la Plata sucedió que Ayolas, lugarteniente de Mendoza, convenció al Adelantado de que Juan de Osorio conspiraba para desplazarlo del mando. Pedro de Mendoza lo condenó  y Osorio murió apuñalado sin que lo dejaran confesarse. “¡No traidor, que no hay confesión para Vos!”.  Así comienza la maldición de Osorio que alcanzó a la expedición poco después. Rodeados por los querandíes, los españoles comenzaron a morirse de hambre, al punto de llegar a comerse los cadáveres de sus compañeros (sobre este asunto les recomiendo el cuento “El hambre” de Manuel Mujica Lainez). Mendoza murió en alta mar un año después, Ayolas en un pantano del Chaco. ¿Y Buenos Aires? El fuerte original fue incendiado por Irala y pasarían años antes que los españoles volvieran a fundar la ciudad.

Aparte del vengativo fantasma de Osorio, otro más romántico ronda la zona. Es el de Elisa Brown, hija del almirante Guillermo Brown. Ella estaba comprometida para casarse el 27 de diciembre de 1827 y estaba terminando el ajuar cuando su novio partió para la Batalla de Monte Santiago contra la armada de Brasil. El capitán Francis -“Pancho”- Drummond fue fatalmente herido y falleció tras devolverle el anillo de compromiso al padre de su amada Elisa. Ella enloqueció de dolor y el día que debía casarse, se puso su vestido de novia y, desde las cercanías del Parque Lezama, se adentró en el río. Toda la sociedad se conmocionó por el suicidio de la joven, especialmente su padre que nunca se recuperó del todo.

Plaza Dorrego: Margarita Oliden era hija de un sargento de la Mazorca (especie de policía afín al General Manuel de Rosas) comprometida por su padre con otro mazorquero, don Ciriaco Cutiño. La familia Oliden vivía en lo que es ahora la Antigua Tasca de Cuchilleros. Ella, sin embargo, estaba enamorada del payador Juan de la Cruz Cuello. Ambos huyeron hacia Luján perseguidos por los mazorqueros. A partir de este punto el relato se vuelve confuso y hay muchas versiones de lo sucedido. Se sabe que ella estaba embarazada y la molieron a golpes antes de regresarla a su casa. El niño que llevaba murió en un parto prematuro.  La joven trató de huir de su padre a través de los túneles que conectaban su vivienda con la iglesia San Pedro Telmo pero nunca llegó al otro lado. ¿Murió a causa de los golpes o su padre le disparó? Respecto a Cuello, modelo del gaucho romántico, fue fusilado dos años después.
Se cuenta que el fantasma de Margarita deambula por las calles que rodean la plaza, llorando todavía la muerte de su hijo.

latorredelfantasma_labocaAdemás, hay en la plaza un aljibe tapiado. ¿Por qué? Aparentemente allí alguien había escondido oro. Un joven bajó a buscarlo pero el oro se esfumó. El joven murió y dicen que se trata de un fantasma sin cabeza. No encontré más información.

Iglesia San Juan Bautista (Monserrat): Esta no es tanto una historia de fantasmas. Durante el centenario de la Revolución de Mayo, el capellán de la iglesia descubrió que las hormigas destrozaban sus rosales. Las siguió hasta el sepulcro del Virrey Melo. Al exhumar el cuerpo, descubrieron que las hormigas tenían su residencia en el cráneo del Virrey.

Lo que sí puede dar un poco de impresión es que en el convento vivían las monjas clarisas capuchinas y tenían un cementerio bajo el recinto del coro. Hay allí enterradas unas 260 monjas. Por otro lado, en el patio de la parroquia están enterrados combatientes criollos e ingleses de las invasiones inglesas.

Manzana de las Luces: En 1839, Manuel Vicente Maza, presidente de la Legislatura, estaba en su despacho cuando fue sorprendido por tres encapuchados que lo apuñalaron. Los asesinos, supuestamente mazorqueros, fueron fusilados poco después. Se dice que el fantasma de Maza aún se aparece con un puñal clavado en el pecho.

Museo del Bicentenario (aduana Taylor): En el libro Buenos Aires es leyenda se cuenta que los habitantes originarios creían en la existencia de un sitio denominado “guruc” adonde iban a parar las gentes sin almas. Se ha rumoreado que entre los túneles de la ciudad habría un pozo sin fin, una boca al infierno. En las excavaciones de la antigua aduana los obreros informaron de sonidos extraños provenientes de las profundidades. Voces de gente quejándose, calor, mareos… En uno de los túneles de San Telmo los arqueólogos encontraron un muñeco vudú; en otro se reunían los mazorqueros y llegaron a arrojar el cadáver del rebelde capitán Fuentes, ejecutado bajo las órdenes del Restaurador.

Banco Nación: Donde ahora se ubica el banco hubo un enterratorio para pobres denominado el “hueco de las ánimas”. Entre los siglos XVIII y XIX los habitantes de la ciudad se negaban a caminar de noche cerca del lugar porque veían apariciones. En el año 2000 las cámaras de seguridad del banco captaron durante la madrugada la imagen de una niña en un área que estaba vacía.  Asimismo, aquellos que esperan el colectivo en una de las paradas que está a pocos metros dicen escuchar ruidos raros y sentir que algo los roza.

El palacio Barolo: Que el Palacio Barolo tiene una mística especial salta a la vista, no podía ser de otra manera con un edificio que homenajea a La Divina Comedia. “100 metros de altura, 100 cantos de La Divina Comedia. 22 pisos, 22 estrofas en algunos cantos. 11 balcones, 11 estrofas en otros cantos”. Del infierno al cielo. Arriba de todo, la torre alberga un faro. Dicen que el encargado del edificio una vez sintió ruidos raros y subió (es una escalera complicada ya que no es fácil el ascenso al cielo). Nunca más lo vieron. ¿Será cierto que sirve de faro al más allá? Después de todo, el arquitecto construyó el rascacielos para guardar las cenizas de Dante.

Subte A, estación Sáenz Peña: Esta historia es nueva ya que empieza en 1992. Amalia Sánchez estaba a punto de casarse en la Iglesia de la Piedad cuando su padre le reveló un secreto terrible: ¡él era amante de su futuro esposo! Destrozada, la joven salió corriendo hacia la avenida Av. de Mayo y bajó a la estación de subte. Justo llegaba el tren al andén cuando Amalia decidió saltar y suicidarse. El fantasma de Amalia aún se aparece en el andén, con su vestido de novia. (Algunos dicen que esto sucedió en otra estación).

Copio otra historia de la misma estación: “Un antiguo operario de la estación Sáenz Peña concurrió a los sanitarios en horas de servicio y encontró en ellos a un hombre degollado sobre un charco de sangre. De inmediato el atribulado empleado dio el alerta al personal de seguridad de la estación, quien acudió rápidamente a inspeccionar el lugar, encontrando el sitio en perfectas condiciones y sin ningún rastro de violencia. El veredicto fue unánime: se trataba de una alucinación.
Al día siguiente, volvió a repetirse la situación, aunque el protagonista fue esta vez otro empleado. Durante largo tiempo, muchos fueron los trabajadores que afirmaban haber visto al degollado en el baño de esa estación.” Fuente.

Entre Alberti y Pasco: No lejos de allí, la media estación clausurada (Pasco Sur) contaría con los fantasmas de dos obreros que murieron en 1913 a causa de un derrumbe. Los han visto sentados en el andén, sin pies.

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Rufina Cambaceres

Teatro Colón (San Nicolás): Adolf Stahl, un antiguo bailarín, dormía en las escalinatas del teatro y mendigaba para comer. Un día se dijo que lo habían atropellado. Lo velaron a cajón cerrado en la iglesia ortodoxa rusa y lo enterraron en la Chacarita. Sin embargo, pocos días después, ¡Stahl apareció de nuevo en el Colón!  Resulta que estaba vivo. ¿Quién había muerto en su lugar? Lo invitaron a todos lados hasta que finalmente escapó. Nunca más se supo de él. ¿Volvió a su Polonia natal? ¿Murió finalmente? ¿Ronda todavía el teatro?

Cementerio de la Recoleta (Recoleta): Finalizamos el recorrido con otro de los fantasmas más famosos, el de la Dama de Blanco. Se comenta que su identidad se reduce a dos posibles candidatas: Rufina Cambaceres y Luz María García Velloso.

Empecemos por la trágica historia de Rufina Cambaceres. Corría 1902. Rufina cumplía  19 años cuando tuvo un ataque y todos la dieron por muerta. No la velaron sino que inmediatamente la llevaron a la bóveda familiar de la Recoleta. La abuela, que estaba en Europa, tuvo un mal presentimiento y viajó apurada hacia Buenos Aires. Al llegar insistió en visitar la bóveda y allí descubrieron que Rufina no había estado muerta sino en estado cataléptico. Encontraron su cuerpo fuera del ataúd, sin haber podido escapar de la bóveda.

Luz tenía 15 años cuando murió de leucemia. Sus padres, destruidos por el dolor, consiguieron el permiso para pasar la noche al lado de la tumba de la joven. Sin haber disfrutado nunca del amor romántico, dicen que en 1930 un hombre la encontró llorando. Hablaron y él llegó a besarla. De repente ella dijo que tenía que irse. Él la siguió hasta el cementerio donde la perdió. Allí se enteraría de que se había enamorado perdidamente de un fantasma.

¿Otro fantasma?

Bueno, en el Parque Rivadavia está Petronila, la esclava degollada que se pasea sin cabeza cerca del ombú donde ella planchaba y fue asesinada.

¿Quieren saber qué pasó con los demás cementerios de Buenos Aires? Están bajo nuestros pies sin saberlo: Plaza Roberto Arlt (cementerio de pobres y ajusticiados dependiente de la iglesia de San Miguel Arcángel), Plaza Primero de Mayo (cementerio Victoria para británicos), Plaza de la República (cementerio dependiente de la iglesia San Nicolás de Bari, ubicada donde ahora se encuentra el obelisco), Plaza España (“cementerio provisorio por epidemia de cólera”), Parque Ameghino (cementerio del Sud, habilitado también durante la epidemia de cólera), Parque de los Andes (ídem anterior), Juncal y Suipacha (cementerio del Socorro para ciudadanos de origen estadounidense y alemán)… Sacaron las lápidas claro pero no sacaron todos los huesos.

NOTA: El recorrido es obra propia y está basado en la suma de varios tours que realicé y en los libros de Buenos Aires es leyenda de Guillermo Barrantes y Víctor Coviello.

Si quieren ir con guía existen tours pagos con la empresa Ayres Viajes que intercala historias de fantasmas y crímenes, también hay paseos gratuitos organizados por la Ciudad de Buenos Aires.

de Isabel la Católica 520, C1268ACL CABA a Teatro Colón - Google Maps

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