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En marzo estuve en las hermosas islas Galápagos, Ecuador. Sin crucero. Fui sola y por cuenta propia, como siempre.

Antes de ponerme a escribir sobre el viaje, quiero comentarles algunas cosas.
Las islas están a mil kilómetros del continente americano, en medio del océano Pacífico. Debido a su interesante ecosistema conforman un Parque Nacional así que no es cualquier destino turístico.
Al llegar al aeropuerto de Guayaquil (supongo que en Quito es igual) hay que ir a unas ventanillas especiales a pagar una tasa de control de tránsito que sale 20 dólares (la moneda de Ecuador es el dólar). Vayan con tiempo suficiente porque se arma cola. Para acelerar los tiempos, yo llené online la planilla de ingreso o registro TCT. Igual no sé si es necesario hacerlo. Busquen entonces el cartel INGALA (Instituto Nacional de Galápagos) o pregunten como hice yo.

Al lado de las ventanillas hay escáner donde van a revisarles el equipaje. Tengan paciencia porque es un tema importante y si viajan de una isla a la otra se van a acostumbrar a abrir y cerrar valijas todo el tiempo. Hay sumo cuidado en que no se introduzcan especies foráneas a las islas. Tengan cuidado entonces con la comida que llevan. No hay problema con los enlatados pero no lleven semillas o productos que no estén bien sellados. Revisen si tienen dudas cuáles son los productos permitidos. Mi consejo, tras haber estado 15 días allí, es que no necesitan llevar ningún producto alimenticio salvo que lo necesiten y/o sepan que no se encuentra en las islas. Yo llevé matecocido.

Una vez hecho esto, le van a poner un precinto de seguridad a la valija. Ahora sí pueden despacharla.

Galápagos tiene dos aeropuertos: uno en la isla San Cristóbal y otro en Baltra (Santa Cruz). Apenas lleguen van a tener que pagar la entrada al Parque Nacional. 100 dólares si son extranjeros aunque esa suma baja a la mitad si pertenecen al Mercosur.

O sea, sólo para entrar en las islas, yo pagué US$ 70. ¿Vale la pena? ¡Claro!

La comunicación entre las islas se realiza en lanchas que salen a la mañana o a la tarde: US$ 30 cada tramo. Cada vez que salen de una isla les revisan el equipaje y hasta las suelas de los zapatos. Si todo está bien, precintan el equipaje hasta la próxima isla donde les quitan el precinto. Al salir de San Cristóbal me hicieron lavar las suelas de mis zapatillas aunque tenían barro de la isla. Lo mejor es comprar los pasajes con antelación. E ir con tiempo al muelle.

El viaje el lancha es incómodo. Si van adentro, pueden descomponerse por el olor a nafta. Si van afuera, el sol los puede achicharrar o pueden empaparse si llueve. Lo mejor es sentarse en la frontera entre el adentro de la lancha y el afuera. A veces afuera hay un techito. Ese es un buen lugar. O arriba, con el capitán. Cada viaje dura unas dos horas. Y rueguen porque el mar no esté movido.

En los muelles de Puerto Ayora (Santa Cruz) y Puerto Villamil (Isabela) hay que pagar además una barca-taxi para subir y bajar de la  lancha propiamente dicha. El precio varía entre US$ 0,50 a 1.

Sé que también se puede hacer el viaje en avioneta, pero no pueden llevar más de 10 kilos de equipaje. En la lancha no hay límite. Ponen todos los bolsos adelante, bien a resguardo.

Si saben que se marean, compren pastillas para aliviar los efectos.

Para moverse dentro de las islas, pueden tomar taxis. No son caros.

Y hablando de precios, ¿cuán costosa es una estadía en Galápagos? Depende. Si bien es más caro que la parte continental de Ecuador, puede ser más barato que Buenos Aires. Hay hostales económicos entre 15 y 20 dólares la noche. También hay hostels. Respecto a la comida, los menúes están al mismo precio que en Capital. Las empanadas fritas -riquísimas y enormes- salen en todos lados US$ 1 c/u. Hay de queso, pollo y carne. En los supermercados las latas de atún están baratas así que pueden improvisar un sandwich. Hay buenas panaderías en todos lados.

Lo realmente caro son las excursiones. Van desde los US$ 35 a los 150 o más. Pero aún sin pagar ninguna excursión pueden disfrutar de las playas y de los animales. Ojo que no se pueden acercar a menos de 2 metros de los animales ni darles de comer!

La isla de Isabela no tiene cajeros así que lleven efectivo. Las otras islas no tienen ese problema. La mayoría de los sitios no acepta tarjetas de crédito así que lleven la tarjeta de débito para retirar dinero del cajero.

El wifi es pésimo así que no se fíen de tener una buena conexión. Recuerden que la electricidad es de 110 voltios (no 220 como Argentina).

No se olviden de llevar un buen protector solar (eso sí que es caro allá), recomiendo un factor 50+. El sol es muy fuerte. Recuerden que están en el Ecuador. No salgan sin embadurnarse bien. Aún si está nublado o lloviendo o si van a meterse en el agua. Yo me quemé la espalda haciendo snorkel. Otra opción es ponerse una remera o musculosa para hacer snorkel. No queda muy sexy, pero es práctico.

Si tienen equipo de Snorkel o antiparras, llévenlos. También alguna toalla (si es de secado rápido, mejor).

Mi plan de viaje empezó en San Cristóbal donde estuve 4 noches. De ahí fui a Isabela. El viaje me llevó todo el día porque tuve que hacer escala en Santa Cruz. Salí a las 7am hacia Santa Cruz y de Santa Cruz a Isabela a las 14 hs. En Isabela estuve también 4 noches. Luego viajé a Santa Cruz por la tarde, a las 14. Me quedé en Santa Cruz otras 4 noches y volví a San Cristóbal para tomar el vuelo de regreso.

Las islas Galápagos son un sueño. No puedo creer que estuve en ese paraíso.

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